Tratamiento de conducto: de qué depende el éxito y qué esperar
Equipo editorial de Gloss Dent ·
¿Cuándo se indica un tratamiento de conducto?
El tratamiento de conducto, o endodoncia, se indica cuando la pulpa, el tejido con nervios y vasos sanguíneos que está dentro del diente, está inflamada sin posibilidad de recuperarse o ya se infectó. Las causas más comunes son una caries profunda, un golpe, una fractura o varias restauraciones en el mismo diente. El procedimiento consiste en retirar la pulpa, limpiar y desinfectar los conductos, sellarlos y después restaurar el diente. El objetivo es conservar el diente natural en lugar de extraerlo.
Qué dicen los estudios sobre el éxito
Las cifras cambian de un estudio a otro porque no todos miden lo mismo. Conviene distinguir dos conceptos:
- Éxito o curación: el diente no tiene síntomas y en la radiografía no hay lesión en la punta de la raíz, o la que había ya se reparó.
- Supervivencia: el diente sigue en la boca y funciona, aunque la radiografía muestre una lesión que todavía está en observación.
La información para pacientes de los hospitales universitarios de Leeds, en el Reino Unido, da como referencia un éxito de alrededor de 96% cuando antes del tratamiento no hay inflamación en la punta de la raíz, y de alrededor de 85% cuando ya existe (Understanding your Endodontic Root Canal Treatment, Leeds Teaching Hospitals NHS Trust).
En la práctica general los números pueden ser distintos. Un estudio de la red PEARL, en Estados Unidos, revisó 1,312 dientes tratados por dentistas generales con un seguimiento promedio de 3.9 años. En ese tiempo se había extraído 3.3% de los dientes, y al sumar todos los criterios de fracaso (extracción, retratamiento, dolor al golpear suavemente el diente o lesión visible en la radiografía) la tasa fue de 19.1% (Outcomes of endodontic therapy in general practice, JADA 2012). Es decir, la gran mayoría de los dientes seguía en la boca, aunque una parte necesitaba vigilancia o un nuevo tratamiento.
Estas cifras son promedios de grupos de pacientes. El pronóstico de un diente en particular depende de su estado inicial y de cómo se trate y se restaure.
Factores que influyen en el resultado
Una revisión sistemática de 63 estudios encontró cuatro condiciones que mejoran el resultado de forma significativa (Outcome of primary root canal treatment, Int Endod J 2008):
- Que antes del tratamiento no haya lesión visible en la punta de la raíz.
- Que el material de relleno del conducto no tenga huecos.
- Que el relleno termine a no más de 2 mm del extremo de la raíz en la radiografía.
- Que el diente tenga una restauración coronal adecuada.
En el estudio PEARL, la lesión previa en la punta de la raíz y los dientes con varios conductos también se asociaron con más fracasos.
La restauración final es parte del tratamiento
Terminar los conductos no es el último paso. Después, el diente necesita una restauración definitiva que selle la entrada de los conductos: una resina, una incrustación o una corona, según cuánto diente quede. La guía de Leeds advierte que no colocarla a tiempo aumenta de forma importante el riesgo de que el tratamiento fracase o de que el diente se fracture, porque el éxito depende de ese sellado final.
Cuánto tarda en sanar
Las molestias suelen mejorar en pocos días, pero el hueso alrededor de la raíz tarda más. Leeds indica que la curación puede tomar de seis meses a cuatro años o más, y que se vigila con radiografías periódicas. Por eso el dentista puede pedirte controles aunque ya no sientas nada.
Si el tratamiento no funciona
Leeds menciona como causas de falla la infección persistente, la reinfección por una restauración que filtra o por caries nueva, las fisuras o fracturas y la presencia de un quiste en la punta de la raíz. Cuando la infección persiste o regresa, hay opciones:
- Retratamiento: repetir el tratamiento de conducto. Leeds señala que su éxito va de 40% a 80%, según el problema que causó la falla.
- Cirugía apical (apicectomía): se retira la punta de la raíz y se sella por esa vía.
En una minoría de casos el diente no se puede conservar y hay que extraerlo. Entonces se valoran alternativas para reemplazarlo, como un implante dental.
Preguntas frecuentes
¿Duele? Se hace con anestesia local, así que durante el procedimiento no deberías sentir dolor. Leeds indica que el diente puede sentirse adolorido de 3 a 4 días, a veces más, y que entre 1% y 5% de las personas presenta una reagudización con más dolor o inflamación unos días después. Si te pasa, avisa a tu dentista.
¿Cuántas citas son? Depende del diente y de si hay infección. Algunos se terminan en una cita; otros requieren dos o más.
¿Siempre se pone una corona después? No siempre. Depende de cuánto diente queda y de qué diente se trata. En el estudio PEARL, el tipo de restauración no se asoció con más fracasos; lo que importa es que selle bien y proteja el diente.
El siguiente paso
En la página de endodoncia puedes ver cómo se plantea este tratamiento en Gloss Dent.
Puedes ampliar la información en las fuentes consultadas: Understanding your Endodontic Root Canal Treatment, Leeds Teaching Hospitals NHS Trust, Outcomes of endodontic therapy in general practice, JADA 2012 y Outcome of primary root canal treatment, Int Endod J 2008.
Si tienes un dolor que no se quita, inflamación o molestias en un diente que ya tiene tratamiento de conducto, puedes agendar una valoración individual. En la valoración podemos revisar tu caso y explicarte las opciones con su pronóstico.
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